En las afueras de un pequeño pueblo cercano al mar Mediterráneo, en Mallorca, dos amigos adquirieron este terreno para un uso propio pero independiente. Su idea inicial era construir dos casas adosadas idénticas, reflejadas a lo largo del muro divisor central de la parcela. Aunque el desarrollo de los detalles introdujo diferencias en los materiales y en el aspecto exterior de ambas casas, la composición general se mantuvo.
El equipo de diseño de anySCALE en Palma concibió las viviendas de manera que sus interiores transmitan una identidad inequívocamente mediterránea. El reto consistió en mantener una distribución espaciosa y generosa, garantizando al mismo tiempo que cada propiedad cumpla con todos los requisitos esenciales, tanto para una vida confortable en el presente como con vistas a una futura reventa.
